Aquel adjetivo que usó el ministro Solbes para referirse a la financiación autonómica y que perdura en los medios, parece una manera inmejorable de calificar la gestión del dinero para las autonomías en este país, si bien, tiene pinta de ser un poquito más complejo que el juego de marras. Por haber 17 casillas en vez de 9, porque los que viven en la casilla son votos en las elecciones generales, y porque los que dirigen la casilla siguen pensando en ella como en el cortijo de turno.

Sudoku autónomico
No soy de los que apoyan el centralismo rancio pero tampoco ese separatismo extremo, razón de ser de algunos gobernantes autonómicos, que olvidan los problemas reales de los ciudadanos que gobiernan y se apalancan en nimiedades. Cuando las cosas van bien y todo es una balsa de aceite puede que el pan y el circo distraigan a la masa votante, pero cuando el pan escasea y el circo ha prejubilado a los leones, parece que esas nimiedades no son garantía de victoria en las elecciones de turno.
En esto del reparto del dinero, no se puede contentar siempre a todos, por aquello de las diferencias entre las casillas de color rojo y de color azul del sudoku. En cualquier caso, todo el proceso está marcado por el egoismo, el amiguismo y el interés político. Las comunidades más poderosas “olvidan” a los vecinos, las más débiles siguen a pies juntillas las directrices del partido que las gobieran, en cualquier caso, nadie se plantea aligerar estructuras, innovar y hacer las cosas de forma diferente, todos se dedican a quejarse de una y otra manera, los que pueden, presionan políticamente y los que no pueden, se acercan a Moncloa a ver si el trozo de la tarta se ha hecho más grande por algún tipo de milagro.
En ésta España de 17 miniestados, con 17 minipresidentes de gobierno, 17 miniconsejos de ministros, a lo único que no hay que ponerle el prefijo “mini” es a los salarios publicos… pero no quiero caer en el topicazo, la gestión de la miseria no es lo mio. Es casi más duro pensar en el gasto que supone la función pública, en el ratio emprendedores/funcionarios de cada comunidad, en la gestión de las ayudas a la dinamización de la economía, en el plan estratégico de cada comunidad ¿Lo tienen? Permitanme dudarlo…
El problema no es cuanto le damos a cada uno, el problema es como lo gestionan, en que se lo gastan, cual es el retorno a los ciudadanos. ¿ Alguien les ha preguntado que van a hacer con nuestro dinero ?
Fuente de la fotografía: http://www.fernandobayon.com
Ayer… lo viví en primera persona, lo sufrí y llegué a un punto de casi de perder por completo los papeles.
Mi padre, enfermo de un tumor de vejiga, con hematuria continua que le ha hecho tener que recibir dos transfusiones de sangre en mes y medio, recibía la buena noticia del urólogo (increible profesional), de que le pasaba a cirugía. Todo parecía fantástico, uno de los mejores urólogos del país le iba a operar, y en la sanidad pública, en la cual, calculamos que hemos invertido entre mi padre y hermanos más de 3 millones de euros sumando nuestras respectivas vidas laborales. Cuando llegamos a la petición de cita de cirugía programada, la administración, ohh esta gran administración, nos negaba la operación porque mi padre tiene tarjeta de la seguridad social de Valencia y no de Madrid. “Es una cuestión de pasta”, nos decía el administrativo de turno, “¿quién va a pagar la operación, Valencia o Madrid”. NOSOTROS!!! todos los que cotizamos, pagamos impuestos en este PAÍS, ESPAÑA!!! Costó decenas de gritos, hablar con medio hospital y así poner un poco de cordura a este entuerto, ¡lo logramos!! si hubiera hecho falta hubiera secuestrado el hospital… y todo esto por ser la superalianza de civilizaciones. ¡¡MANDA COJONES!!
Angel, espero que lo de tu padre se arregle satisfactoriamente.
Totalmente de acuerdo, parece que en el tema sanidad se les ha olvidado que independientemente de que banderita tenga la tarjeta sanitaria, el dinero para financiar los hospitales, los sueldos de los consejeros de sanidad y de sus equipos, de los gerentes de los hospitales y de todos los funcionarios de turno, salen de los mismos bolsillos, de los bolsillos de los contribuyentes, usuarios del sistema de salud. Esperemos que tengan tanto celo para ver quien paga la prestación, cuando los americanos con problemas cardiacos que se pagan el billete para venir a correr delante de las urgencias del Ramón y Cajal a la espera del ataque y que les salga el triple bypass gratis, porque en su pais no pueden pagarlo.